martes, 5 de abril de 2011

La Elegía (Miguel Hernández)

No estamos, creo, en el momento de pensarlo aún, pero a mí me encantaría que algún amigo me echara de menos después de mi muerte como Miguel Hernández echa de menos a su coterráneo Ramón Sijé y lo plasma en el peoma Elegía, magistralmente cantada, sin apurar para nada el ritmo del dolor, por Joan Manuel Serrat. Escuchala con tranquilidad, siente el valor de una amistad con historia, que se trunca porque la vida andaba desatenta y la muerte estaba enamorada. A mi edad ya se me han ido algunos amigos y amigos de mis amigos y se que en lo que los años que restan por venir muchos mas partiran de mi lado y a todos esos les dedicaré en silencio "Elegía" y agradeceré a Hernández y Serrat por regalarme las palabras


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viernes, 11 de marzo de 2011

Buscando respuestas


¿Vale la pena el amor sin amor?
¿Importa de verdad dar una mirada solo por amor aunque esta no sea correspondida?
¿Vale la pena derramar lagrimas por la noche necesitando solo un pedazo de su corazón para tener tranquilidad?
¿Vale la pena renunciar al mundo, convertirte en un rumor, en una sombra, en un recuerdo solo a la espera de que ese amor extraviado regrese a tus brazos?

¿HAS SIDO ALGUNA VEZ TAN INMENSAMENTE FELIZ QUE YA NO VALE LA PENA SEGUIR VIVIENDO?

Vicente Rey

Identidades


Si tu eres tú y yo soy yo,
pero tú eres tú porque yo soy yo,
y yo soy yo porque tú eres tú,
entonces ni tú eres tú ni yo soy yo.

Vicente Rey

"No de un si, si de un no"

Tiempo de tormenta, sin tener donde ocultarse.
Aún miro y me deslumbro, pero no quiero mirar,
porque quiero mirar y deslumbrarme,
dejar de ver, dejar de sentir,
¿pero porque no ver, porque no sentir?,
y sin forma de evitar que sus destellos me cieguen.
Quiero dejar de tener que ocultarme, quiero volver a mirar.

"Di si, di no, di no lo se, un si de un no, un no de un si, un no lo se"


Vicente Rey

viernes, 25 de febrero de 2011

HUEVEO

es un sustantivo postverbal que denomina la acción de huevear...
Con hueveo, el chileno se refiere a aquellas actividades que escapan a la norma económica utilitaria más que a la ética. Hueveo será la travesura, la pérdida de tiempo, la chacota, la bufonada que, aunque recibe la reprobación de las personas graves y formales, no constituye todavía la acción punible o vergonzosa. Como criterio deslindador, se puede considerar la edad del que practica el hueveo: la conducta que es normal es un niño o adolescente, pasa a ser hueveo en un mayor de edad. Son hueveos típicos, por ejemplo los jolgorios provocados por la ingesta inmoderada de licor, las diversiones expansivas en fiestas celebratorias como despedidas de soltero, bodas, bautizos, cumpleaños, onomásticos, aniversarios, inauguraciones familiares y múltiples -¡cuán múltiples!- ocasiones propicias a la libre manifestación de actitudes desenfadadas que generalmente subyacen sofocadas por las normas convencionales y la rutina de la vida diaria.

Cosme Portocarrero en "La palabra huevón", Lom 1998

lunes, 31 de enero de 2011

Cuentos Cortos: "Mi increíble papá"


Vivo con mi papá en un pequeño departamento de Portugal con Avenida Matta. Trabaja todo el día y llega tarde a casa. Siempre anda con ojeras, pero sonríe cada vez que me ve. Me mete a la cama y se queda a mi lado contándome cuentos hasta que me duermo. Una noche fingí dormir y me levanté para ver qué hacía. Lo descubrí poniéndose su traje especial. Una peluca y maquillaje protegían su identidad secreta y en una cartera llevaba sus aparatos y artefactos. Así, enfundado en mallas, salía todas las noches. Mi papá es un superhéroe.

Diego Guzmán, providencia (Santiago en 100 palabras, año 2007)

Sangrieta fue...


Sangrienta fue toda tierra del hombre.


Tiempo, edificaciones, rutas, lluvia,

borran las constelaciones del crimen,

lo cierto es que un planeta tan pequeño

fue mil veces cubierto por la sangre,

guerra o venganza, asechanza o batalla,

cayeron hombres, fueron devorados,

luego el olvido fue limpiando

cada metro cuadrado: alguna vez

un vago monumento mentiroso,

a veces una cláusula de bronce,

luego conversaciones, nacimientos,

municipalidades, y el olvido.

Qué artes tenemos para el exterminio

y que ciencia para extirpar recuerdos!

Está florido lo que fue sangriento,

prepararse muchachos,

para otra vez matar, morir de nuevo,

y cubrir con flores la sangre.

Pablo Neruda